Qué gran final! El Athletic de Bielsa cara a cara con el Atlético de Simeone. La historia de dos obsesivos por el fútbol que se hicieron amigos en la Selección.
Espéreme, Marcelo, espéreme que yo voy a dejar el pellejo para llegar al Mundial”. Allá por septiembre del 2001, Diego Simeone sufría la rotura parcial del ligamento cruzado anterior y su presencia en el Mundial de Corea-Japón del año siguiente era todo un interrogante. “Le deseo una pronta mejoría, pero solamente será convocado si llega al período de preparación totalmente recuperado y con partidos jugados en la Lazio”. La formalidad de la respuesta corresponde a Marcelo Bielsa. Un diálogo frontal, acorde a sus intérpretes. El Cholo, obsesionado, no salteó ninguna etapa para sanarse y hasta trajo a un fisioterapeuta italiano desde Europa (se hizo cargo del alquiler de un departamento) para aumentar sus tareas. Finalmente, logró su cometido y ambos se subieron al avión para la travesía en Oriente que finalizaría con la temprana eliminación de la Selección Argentina. Es la relación de dos hombres que perciben desafíos y los encaran con los recursos que tienen disponible. Serán los primeros técnicos argentinos que definirán entre sí una final de Europa League. De alguna manera, ellos ya son ganadores aunque todavía queden por disputar 90 minutos. Loco, Cholo, todo por otro oro.
El Athletic de Bilbao y el Atlético de Madrid son una marca registrada de esta temporada. Distintos estilos de juego, efectivos a su modo. Eso sí, similares en cuánto a la intensidad que improntan sus equipos. Bielsa tomó al club vasco desde el inicio de la 2011/12. Simeone agarró al Colchonero en lugar de Gregorio Manzano hace cuatro meses. El Cholo jugador, explotaba de curiosidad por el desarrollo de los entrenamientos y las ejercitaciones que preparaba el Loco. Los dos ya estaban enamorados de la pasión por la pelota. Lo siguen estando, claro. Detallistas. Meticulosos. Le sobran los méritos por haber alcanzado este partido decisivo. El golpe del Athletic en Old Trafford ante el Manchester United seguramente sea el punto más recordado del cuadro de Marcelo en el camino al choque de Bucarest de esta tarde. Con Diego Pablo sentado en el banco, el Aleti ganó seis sobre seis en la competencia. Con cualquier resultado posible, al perdedor no se le podrá reprochar casi nada. Al victorioso, se le atribuirá un rincón inolvidable en la historia.
Pactaron no dirigirse la palabra hasta un mes después del juego. Suena a una locura total pero, en este contexto, no sorprende tanto. Los gustos personales serán para un capítulo de otro libro. A partir de sus ideas, la discusión futbolística se enriquece. “Los rótulos nunca me gustaron. Todos tenemos personalidad propia y características diferentes”, contestó Simeone cuando le consultaron si se consideraba un buen y fiel discípulo de Bielsa. La realidad, por ahora, es la única que se encuentra a la vista de todo el mundo: el campeón será un club español pero, el técnico que lo consiga, será 100% argentino.
Publicado por OLE
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