A Rubén Darío Lorenzo no lo sorprendió el violento final del régimen libio y cuenta su experiencia en las Inferiores del Al-Ittihad de aquel país: “Los jugadores se iban a rezar en medio de los entrenamientos y el traductor se equivocaba al Transmitir mis conceptos tácticos”.-Libia no es el clásico destino para alguien del ambiente del fútbol argentino.
¿Cómo conseguiste trabajo allá?
-Yo coordinaba las Divisiones Inferiores en Tristán Suárez y, como había trabajado en los Estados Unidos, allí surgió la relación con un empresario que me propuso ir a Libia. En marzo del 2008 viajé junto a otros tres argentinos: el preparador físico Gonzalo Uranga y los directores técnicos Norberto Hugo Toledo y Armando Martínez. Fuimos para trabajar en las Inferiores del club Al-Ittihad, que era el emblema deportivo de la familia Gadafi. Estuvimos en Trípoli hasta el 20 de julio del 2010.
-¿Allá conseguiste los resultados que esperabas?
-Por suerte sí. Tras un año de trabajo entramos en la historia grande del Al-Ittihad: nos clasificamos campeones en todas las categorías, incluso en la Primera División. Lo importante fue que pudimos enseñarles el modelo de entrenamiento argentino y cambiarles la mentalidad, algo que no es fácil.
-Te habrá costado un montón el idioma...
-Mirá, creo que los argentinos tenemos la capacidad de poder adaptarnos a lo que sea, je. Mi nivel de inglés es intermedio y los chicos a los que yo entrenaba me ayudaron a aprender el idioma. Tengo anécdotas con ese tema... Recuerdo un día en el que le pedí al traductor que no hiciera su trabajo. Fue en una charla antes de un partido, porque me había dado cuenta de que no les transmitía correctamente mis conceptos tácticos a los jugadores.
-El pueblo árabe es muy creyente, ¿la religión complicó tu trabajo?
-Ese sí fue todo un tema: ellos rezan cinco veces por día. Imaginate que en medio de los entrenamientos se me iba todo el plantel a orar. Durante los partidos, los jugadores rezaban en el entretiempo, los fotógrafos lo hacían al costado del campo y el público dejaba las tribunas y oraba en un lugar dedicado a tal fin.
-¿Cuál era la relación entre la gente, el pueblo, y el régimen?
-Se notaba que les tenían mucho miedo a los uniformes, sobre todo si estaban llenos de medallas. Una vez, en la Ciudad Vieja, vi un mural enorme con la foto de Gadafi. Entonces le comenté a un compañero de trabajo que “Kadafi se parecía a Minguito”. Fue un error, cuando un libio escuchó el nombre del dictador se me acercó y me pidió que no lo mencionara. Después, me explicaron que no debía referirme a Gadafi de esa forma. Lo correcto era decir “líder”. Pero la verdad es que, hablando en privado con algún libio, ellos expresaban su disconformismo con la dictadura.
-¿Llegaste a conocer a algún miembro de la familia Gadafi?
-El único contacto lo tuve con uno de los hijos, Muhammad, que era presidente del Comité Olímpico libio. Un día llegó al club a la mitad de un entrenamiento y le hice señas para que se acercara y saludara a los chicos de las Inferiores. Venía con un gran operativo de seguridad, pero pese a eso fue hasta donde estábamos, me dio la mano y se abrazó con los chicos. En ese momento me sorprendió su espontaneidad y el trato amable para con nosotros.
-¿Dónde estabas cuando estalló la crisis en Libia?
-Yo ya estaba de regreso acá, en el país, y me preocupé mucho por mis ex compañeros de trabajo que aún estaban allá, y por la gente de la Embajada. En realidad, cuando se armó la revolución en Túnez y en otros lugares de Africa, tuve el pálpito de que sucedería lo mismo en Libia. Me lo hizo pensar el descontento que expresaba la gente.
-¿Pensaste que terminaba la era de Gadafi?
-Sí, y no me sorprendí de que su final fuera la muerte. Sabía que era difícil que llegara a ser enjuiciado.La población había sufrido mucho y se perdieron muchas vidas. Los libios pelearon por su libertad y al fin la consiguieron. Ojalá que sepan cuidarla.
ESTA ENTREVISTA FUE POSIBLE GRACIAS A MI RELACION CON RUBEN DARIO LORENZO Y CON ANDRES BERNOLDI REDACTOR DE OLE .GRACIAS A LOS DOS.
Andres Bernoldi abernoldi@ole.com.ar
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