Falcioni y su Boca Juniors (Argentina)


Falcioni no es un técnico de equipo chico...El picadillo de Falcioni fue el plato preferido de la prensa durante la semana que matizó la víspera de Boca-Argentinos. Los rumores cuestionaban su desempeño en todos los campos de actuación. Se decía que sin herramientas para destrabar las tensiones del vestuario, definir un plan de juego constante, satisfacer al público y enfriar el polvorín político del club, se avecinaba un final de ciclo adelantado y se agitaba otra vez la bolsa de trabajo en la que estarían esperando turno Sabella y Maradona. Después de varios días de haber sido formulada, se recordó la máxima del ex dirigente Horacio Palmieri: "Falcioni es técnico de equipo chico". El escaso esfuerzo mental de Palmieri por entender la situación, y su apuro por reducir la crisis general que atraviesa Boca desde fines de 2008 al dominio de lo "grande" o lo "pequeño" no debió generar ningún efecto. Pero la frasecita pegó y muchos hinchas la repiten sin detenerse a pensar un segundo en ella.

 
Falcioni no es un técnico "de equipo chico". De hecho, su debut negro contra Godoy Cruz fue el debut de un técnico que imaginó un equipo grande. No fue él sino la realidad de Boca la que nos dio el verdadero tamaño del equipo. De la imaginación XXL pasamos pronto a una realidad S. El eslogan de Palmieri podrá pegar, y sus amigos lo felicitarán en los bares, pero no se ajusta a lo que ocurre. En cambio, Falcioni, con todos los errores que pueda cometer (a diferencia de todos nosotros que sólo hablamos, él actúa), es muy consciente de la realidad de Boca, mucho más de lo que lo fueron Claudio Borghi y el Coco Basile en su segunda etapa.

Podemos probar que Falcioni sabe dónde se ha metido por un hecho puntual: porque duda. Duda y prueba. A veces las cosas salen bien y, otras se inclinan para el lado del desastre. Falta una semana para el clásico y Boca parece enfrentarlo sin zozobras. Sus mediocampistas comenzaron a cruzar la línea de la pelota en un número acorde a los estándares internacionales (es un número moral: todas las que se pueda), la defensa parece concentrada y, al menos contra Argentinos, la suerte ha permitido hacer goles fáciles. Con las reservas del caso, dan ganas de ir cantando en la ducha: "Gallina esperanos un poquito más...".

Por Juan Becerra - DIARIO OLE.

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