“Al menos Borghi sí se parece en algo a Marcelo Bielsa: es un tipo derecho, correcto y honesto ante todo. En eso vaya que hemos mejorado, porque en lo últimos 35 años, a Juan Pinto Durán llegaron entrenadores de curriculum tan diverso como uno que estuvo preso por complicidad en la alteración de pasaportes. Otro que entregaba drogas a sus jugadores para ganar, y dos más que comprobadamente le cobraban a los jugadores por nominarlos en la selección, cosa que han repetido en sus clubes sacándoles parte del sueldo”.
¿Será este caso nefasto del reciente pasado futbolístico chileno, “Asunto Resuelto” en otros países? Porque está claro que en Chile detectaron el “Tumor” y lo “Extirparon” a tiempo, como bien se resume en el párrafo transcrito. Ahí es donde uno empieza a entender por qué el Chile futbolístico NO estaba nivelado con el Chile “Nación”. El Chile futbolístico andaba por “Malos Caminos”, mientras el Chile “Nación” “Andaba por buenos Pastos”.
Y esto del Chile “Nación” ¡NO es para nada nuevo! Viene igualito desde los tiempos de la dictadura. Cuando nadie sabía qué era un “T.L.C.”, Chile ya había cerrado tratados de libre comercio que ningún otro país del tercer mundo, había llegado a contemplar ni como opción más remota. Y cerró esos tratados con las grandes potencias asiáticas y europeas de aquellos tiempos, en que las monedas de esos países que lideraban el “Mercado Común Europeo” eran lo bastante fuertes. Es el país que más privilegia Estados Unidos en materia de tratados comerciales, y ya tiene “T.L.C.” hace rato con los “Gringos”.
¿Y el Chile futbolístico? “¡Un Cero A La Izquierda!” Eso sí, antes de la llegada de Marcelo Bielsa, claro está; y a quien dicho sea de paso lo contrataron no solamente observando su “Perfil Profesional” como entrenador. También lo contrataron teniendo en cuenta su perfil como persona: ¡Honestidad y Capacidad en un solo “Paquete”! Y eso era justamente lo que necesitaba el Chile futbolístico para “Salir del Poso” en el que se encontraba, y así llegar a parecerse un poquito al Chile “Nación”, y a fe que lo consiguieron los australes, en cabeza del presidente del fútbol chileno en esos momentos, Harold Mayn Nicholls.
Alguien dijo por ahí que en el fútbol “Se Juega Como Se Vive”, y esta frase se convirtió casi que en su postulado filosófico. ¡Yo nunca me comí ese cuento! Y el mejor ejemplo es el que acabo de esgrimir sobre Chile. Y ojo que el Perú “Nación” hace rato que está por encima del Perú futbolístico.
Francisco Maturana y sus discípulos se volvieron cansones con esta frase, cada vez que querían “Escurrir el Bulto” ante algunos de nuestros más estruendosos fracasos, usándola como “Escudo” – también sirve para eso –, y en parte “tenían razón”: se juega como se vive, cuando se “Vive” pensando en el “billete”. Se juega como se vive, cuando los presidentes de los clubes profesionales y los empresarios de jugadores por separado y hasta al unísono, “Incentivan” con “Altas Comisiones” al entrenador de la selección, para que llame a los jugadores que ellos necesitan mostrar, promocionar y vender, no importa qué tan malos puedan ser como futbolistas. ¡A fin de cuentas el fútbol es un negocio!
Se juega como se vive, como en efecto ocurrió antes del primer partido de la selección
Colombia en el mundial de Francia ’98, cuando Carlos Valderrama y “Su Combo”, “Apretaron” a los dirigentes federativos en el camerino, amenazándolos con no salir a jugar su primer partido frente a Rumania, si no arreglaban un asunto “Intrascendente” acerca de la tabla de “Premios” pactada con ellos antes del mundial. ¡Claro que ahí si tiene pleno sentido esa frase!
“Luego Entonces” llegué a las siguientes conclusiones: 1. Que NO es cierto que una selección nacional de fútbol refleje fielmente en su manera de jugar, la manera de vivir de todo un país. 2. Que el verdadero problema de un país no radica en la magnitud ostensible de sus males, sino en la negligencia de quienes lo gobiernan y no “Mueven Un Sólo Dedo” para erradicarlos. Y 3. Que a diferencia del caso chileno y del caso peruano, aquí sí hay más posibilidades de crecimiento para la Colombia “Futbolística” que para la Colombia “Nación”, aunque las dos por “Genética” se parezcan demasiado
Por: Neftalí Martínez Alzate – “El Filósofo del Fútbol” –
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