COMENZO EL TORNEO DE LA LIGA EN BOLIVIA


D.T. Nestor Craviotto en THE STRONGEST
Al pie del Cerro de la Villa Imperial, comenzó la liga. Somos el único torneo del mundo que hace la pretemporada jugando partidos oficiales. Arzans, el gran cronista de Bolivia, hablaba así del mítico símbolo de Potosí: “monstruo de riqueza, cuerpo de tierra, alma de plata”. The Strongest consiguió los tres primeros puntos de la mano de su “monstruo” particular, el come hamburguesas, Renán Addles, el panameño infravalorado por su parquedad, por su perfil bajo. “El Animal” fue el jugador diferente en la cancha con dos golazos, a su estilo, arrancando de atrás, desde su perfil izquierdo. Su segundo tanto fue simplemente espectacular, de otro partido, de otra liga. Apareció Renán, puso el 3-4 definitivo y mandó parar.
El Tigre, como no, sigue fiel a sus principios, uno de los cuales obliga a sus apasionados hinchas al sufrimiento perpetuo (iba ganando 0-3 y se dejó empatar), a la emoción hasta el final, al amago de infarto constante. La nueva dirigencia ha tenido el acierto de apostar de nuevo por el técnico argentino Craviotto que sabe perfectamente quienes salvaron la temporada. Por eso el esqueleto (con siete jugadores del año pasado) sigue intacto. Y lo que es mejor, Craviotto renovó la apuesta ofensiva, se juegue en casa o fuera. The Strongest formó con línea de cuatro (Parada, García-Hermosa, Gerson); doble pivote (Lito y Sacha), dos volantes mixtos por fuera de ida y vuelta (Nelvin y Addles); y dos puntas rápidos arriba, a falta de un nuevo típico (Regis y Ramallo). Enfrente, un Nacional Potosí totalmente renovado que solo reaccionó con el humillante 0-3 en contra.

En el Tigre falta condición física (normal cuando no se hace pretemporada), falta oxígeno en hombres que serán claves como Sacha y Nelvin y por supuesto se extraña al gran “Chuma” y su motorcito incansable. Sobran los kilos de Regis, que cuando esté fino puede ser más letal incluso, sobran los fallos en el arco (Vaca no pudo jugar por no estar habilitado). En el Tigre falta mucho pero la ilusión comienza intacta, como siempre. Alma de plata, alma aurinegra.

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