Aunque jugó en España y conquistó títulos de liga en Bolivia, Chile y Ecuador, su nombre siempre estará ligado al del DC United. Como era de esperar, cuando colgó las botas a la edad de 35 años, se convirtió en embajador del club y posteriormente emprendió una nueva andadura como entrenador.
Marco Etcheverry ha establecido su hogar en una zona residencial de la Virginia rural, donde lleva una vida relativamente anónima entre sus escasos vecinos. Pero, lejos de vivir en el pasado y de rememorar sus días de gloria, sigue trabajando por la promoción y el fomento del fútbol en su tierra de adopción como segundo de abordo de la selección nacional sub-20.
Tras 12 años en Estados Unidos, "El Diablo" habla inglés con soltura y es uno de los ojeadores de la selección juvenil. Junto con la MLS, las categorías juveniles se han convertido en una herramienta excelente para la formación de nuevos talentos.
La experiencia que Etcheverry fue adquiriendo desde sus primeros años como jugador del Tahuichi hasta la Copa Mundial de la FIFA 1994 ha resultado muy valiosa al seleccionador sub-20, Thomas Rongen, quien además fue entrenador del mediocampista en el DC United.
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