Pese a que 14 jugadores dejaron el club este año, el DT tiene al “Expreso” estacionado entre los líderes.
El entrenador del Deportivo Cuenca, Luis Soler, mantiene un invicto de 6 partidos en el Campeonato Nacional, a pesar de las complicaciones que se le presentaron al inicio de la temporada.
El estratega argentino estuvo a punto de clasificar a su equipo a la final del torneo pasado -a cinco fechas del final era segundo, detrás de la Liga-, sin embargo algunas anormalidades que se dieron a la interna del grupo hicieron que el “Rojo” del austro no peleara por el campeonato.
Ciertos jugadores tenían acuerdos con otros clubes, Hólger Matamoros con Barcelona y Ángel Mena regresaría a Emelec, por lo que su rendimiento en las últimas jornadas bajó.
En este 2011 las cosas no pintaban bien en lo administrativo, pues con un presupuesto de 1’200.000 la dirigencia no pudo retener a 14 jugadores.
Diego Iniero, Luis Miguel Escalada, Marco Quiñónez, William España, Juan Guerrón, Pablo Arévalo, Giancarlo Ramos, John García, Hólger Matamoros, Ángel Mena, Walter Chalá, Leonardo García, Bruno Casanova y Arlín Ayoví.
Pesa a esas limitaciones, el estratega Luis Soler se las arregló y logró mantener al “Expreso” en los primeros lugares, es cuarto con 10, a solo tres del puntero, Liga, y uno del Quito y Emelec, segundo y tercero.
“Se habían ido 14 jugadores, pero sabíamos que las cosas se podían solventar con mucho trabajo y contratando tres extranjeros de buenas condiciones y una base importante de jugadores nacionales a más de los canteranos”.
Cuando Soler retornó al país, luego de sus vacaciones, la incertidumbre fue tal que el DT manifestó su preocupación por el escaso plantel con el que contaba; hasta ese entonces solo 2 jugadores habían sido fichados.
“Lo preocupante fue que no teníamos lo que habíamos pedido, y eso cuando te quedaba tan sólo un mes antes de empezar el torneo era dar ventaja a los rivales”, aseguró el estratega, quién agregó que nunca pensó en marcharse por la crisis económica del club.
Los entrenamientos en la pretemporada cada día fueron más exigentes y los ánimos se tranquilizaban, pues los experimentados como Carlos Castro, Juan Carlos Godoy y Damián Ledesma se integraron al equipo.
“Poco a poco fuimos estructurando lo que nosotros queríamos plasmar en este proyecto, con el pasar de las practicas nos quedábamos más tranquilos, por lo que tenemos aquí”, confesó Soler.
El torneo inició bien para los cuencanos. Luego de haber empatado en la Tarde Colorada contra el DIM y mostrado destellos de buen fútbol, Cuenca superó a Independiente José Terán 2-1 como visitante. Ese “score” fue considerado sorpresivo, pues los dirigidos por Julio Asad habían realizado mejores contrataciones que su rival.
Los resultados positivos continuaron en la siguiente jornada cuando el “Expreso Austral” alcanzó su segunda y última victoria al derrotar a la Espoli 2-1.
Desde ahí los “Camisetas Coloradas” han sumado cuatro empates consecutivos ante Liga de Loja, Deportivo Quito, Olmedo y Barcelona. A pesar de no ganar desde hace cuatro compromisos, Soler manifestó su tranquilidad.
“Empatamos en Loja, donde otros han perdido, de ahí no le pudimos ganar al Quito que marcha segundo, a Barcelona que es uno de los mejores estructurados del año y a Olmedo, entonces son equipos que juegan bien”.
Según Soler, parte del éxito del equipo radica en la regularidad que le ha dado a sus jugadores, entre ellos los juveniles Andrés López (18), Roberto Valarezo (19) y Juan Govea (19), que son titulares desde el inicio de temporada.
“Creo que lo importante es que todos están comprometidos con este proyecto, aquí el mérito es de los jugadores, porque yo puedo planificar algo, pero si ellos no lo captan, es difícil; nosotros tenemos objetivos ambiciosos con los directivos y esto incluye a los jóvenes”, sentenció.
El técnico Soler agregó que para lograr una mejoría de los juveniles en la cancha es necesario educarlos , para que manejen de manera profesional su carrera.
“Lo importante aquí es darle confianza a los jóvenes, pero también educarlos, guiarlos para que continúen su carrera de manera normal y que no se vayan por el camino incorrecto”, remarcó.
Walter Chalá, jugador que fue transferido al Rubin Kazán en un millón de dólares por el Cuenca, según el DT argentino es un caso a emular por parte de los juveniles que actualmente forman parte del equipo de primera.
“Cuando llegué acá Chalá estaba en las reservas y ahora se fue a Europa, no sólo los tres que son titulares sino también los tres restantes (John Narváez, Jorge Luis Cuesta y Vinicio Matute -de 18 años-) entrenan en primera y pueden llegar a Europa o a la selección Sub-20”, enfatizó Soler
Pero reconoce que el aporte de los experimentados es muy importante, pues, a más de mantener un equilibrio en el equipo, aportan a los jóvenes con sus conocimientos.
Andrés Carpio Guevara

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